30 de mayo
La Solemnidad de la Santísima Trinidad

Espíritu de Adopción

Dt 4, 32-34, 39-40 / Rom 8, 14-17 / Mt 28, 16-20

Hace unas semanas, Jesús nos dijo que ya no somos esclavos, sino amigos. Hoy, Él va más allá y dice que no tenemos un espíritu de esclavitud, sino un Espíritu de adopción. Hemos sido elegidos y traídos intencionalmente al amor de la Santísima Trinidad. Somos hijos de Dios y coherederos con Cristo, y ese solo hecho debe revolucionar nuestro discipulado. Debe llenarnos de la fe y el ánimo que necesitamos para hacer el trabajo difícil. San Pablo nos recuerda que es posible que tengamos que “sufrir con él para ser glorificados junto con él”. El camino no siempre será fácil, pero cuando miramos a Jesús como modelo para amar y servir al Padre, no nos podemos equivocar. Cuando miramos al Padre como modelo de misericordia y compasión, no podemos equivocarnos. Cuando dejamos que el Espíritu guíe nuestros pasos, no podemos equivocarnos. ¡Tu FIAT es un sí a cada persona de la Santísima Trinidad!

Oración Plentamente Vivos