Declaración de Monseñor Kemme referente al testimonio del Nuncio Arzobispo Vigano.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Las acusaciones publicadas este sábado pasado, que contienen el testimonio del arzobispo Carlo María Vigano, ex nuncio de la Santa Sede a los Estados Unidos, han dejado a muchos en la Iglesia en este país y en el extranjero con serias preguntas y preocupaciones. Yo comparto estas mismas preguntas e inquietudes. Como su obispo, estoy a cargo del gobierno de la Diócesis de Wichita, y quisiera hacer la siguiente declaración.

Tuve la oportunidad de hablar con el Arzobispo Vigano solo en dos ocasiones previas, la primera fue el día en que se anunció que había sido nombrado por el Papa Francisco como el onceavo obispo de la Diócesis de Wichita y después nuevamente el día de mi ordenación, el 1ro de mayo, 2014, al que el Arzobispo Vigano gentilmente asistió. En mis conversaciones con él, lo hallé muy amable y afable. En el breve tiempo que coincidió mi servicio aquí como obispo y su servicio como nuncio papal, siempre valoré su liderazgo y lo consideré como alguien quien la Iglesia podría estar orgullosa de su servicio. Sin embargo, como cuestión de conciencia no puedo opinar nada personalmente sobre ninguna de las acusaciones que él hace contra ciertas personas incluyendo al Papa Francisco con respecto a la crisis actual a la cual enfrentamos en la Iglesia hoy.

Por lo tanto, me uno a los demás para expresar mi esperanza y mi expectativa de que se lleve a cabo una investigación completa, independiente y transparente sobre este asunto a fin de dar a conocer la verdad. Las denuncias de un obispo tan estimado en la Iglesia, las cuales van cargadas con tanta responsabilidad como la del nuncio papal a los Estados Unidos exigen tal investigación.

Es mi oración que tal investigación finalmente traiga paz a nuestra atribulada Iglesia y restaure la confianza en el pueblo de Dios.

+ Obispo Carl A. Kemme